Castillo

En esta ocasión realizamos una reforma integral en el barrio de Chamberí para unos jóvenes clientes con marcado estilo moderno-clásico. La vivienda presenta una planta marcadamente alargada por lo que es necesario un proyecto de redistribución para garantizar una mayor funcionalidad, diferenciando las zonas privadas y públicas y utilizando los espacios más versátiles como nexo.

 

El proyecto se centra en el núcleo del espacio de salón-comedor-cocina, creando una transición abierta y fluida, pero recurriendo a sutiles elementos de separación que otorguen cierta independencia a los diferentes espacios.

 

La zona de cocina en origen era independiente y daba a un patio interior, se decide abrirla lo máximo posible al salón y separar ambos ambientes por medio de una espectacular puerta corredera de dos hojas realizada en madera con un detalle curvo en el dintel y un vidrio transparente que permita comunicar un espacio con otro. Para garantizar una individualidad espacial se marca también la diferencia entre ambos espacios con un cambio en el material del solado.

 

La luminosidad toma gran importancia en el proyecto para evitar el efecto tubo debido a la geometría de la planta. En la zona de cocina mandan los tonos claros, beige para los muebles y encimera porcelánica con diseño de mármol, se aportan toques en dorado en elementos decorativos y tiradores.

 

En el salón, así como en el resto de la vivienda, se recupera el solado original de madera. Las vigas de cuelgue existentes se integran en la decoración mediante el uso de cornisas de escayola a juego con baquetones en las paredes.

SUPERFICIE AFECTADA
POR LAS OBRAS

114m2 de vivienda

RATIO
€/M2

1020€/M2

grado de intervención
en la vivienda

Redistribución parcial Baños completos Mobiliario de Baños. Carpintería interior Fontanería y Calefacción Electricidad e Iluminación Electricidad e Iluminación Elementos de decoración y mobiliario