Este proyecto en el barrio de Moratalaz fue un encargo muy especial; una joven pareja que confió en nosotros para diseñar su primera vivienda, un piso luminoso y lleno de posibilidades, a pocos pasos de nuestro estudio. El diseño debería reflejar la sencillez, el buen gusto y la elegancia que caracteriza a nuestros clientes.
El estado original de la vivienda disponía de cuatro dormitorios, dos baños, una cocina independiente y alejada del salón y un largo pasillo que generaba una doble circulación entre salón, cocina y habitaciones.
Previo al desarrollo definitivo del proyecto de reforma, se llevó a cabo una demolición integral que nos permitió descubrir el potencial real del espacio y entender las limitaciones técnicas -instalaciones existentes y los elementos estructurales- que podrían condicionar la nueva distribución. La calefacción central, con ascendentes fijas, un patio interior para ventilación de baños y cocina, además de diversos pilares y bajantes exentas fueron los elementos a considerar en la búsqueda de una planta más funcional y fluida.
Finalmente, se optó por una organización de espacios más compacta, reduciendo al máximo pasillos y zonas de circulación para optimizar cada metro cuadrado de la vivienda. Se conservó la ubicación del salón -a la que se añade un espacio de lectura- por su excelente orientación y vistas, potenciadas por un impresionante ventanal que permitía la entrada de luz natural durante toda la jornada. Se reubicó la cocina, orientándola hacia el salón y relacionando ambos espacios mediante una gran cristalera que favorecía la comunicación visual. Los baños y el lavadero se organizaron entorno al patio interior de la vivienda. Por su parte, la zona privada se resolvió con un dormitorio infantil, un despacho y un dormitorio principal que incorpora un vestidor independiente y baño en suite, elementos bañados por la luz natural percibida desde un ventanal al fondo del vestidor.
Geometrías curvas potenciaban la fluidez y continuidad del espacio. Líneas que se podían ver en la propia tabiquería o en el foseado del techo en salón y que tenían su guiño en detalles de otras piezas de menor escala como la encimera de la cocina o las molduras de los elementos de carpintería interior.
La estética de la vivienda gira en torno a diferentes elementos de madera que aportan calidez y coherencia al conjunto: los armarios en roble natural, la tarima en espiga, puertas correderas con potentes embocaduras o la vidriera divisoria entre cocina y salón. Todo enmarcado por una paleta de tonos neutros que se aprecia en los diferentes papeles decorativos de las estancias, los revestimientos cerámicos o los vidrios entelados de las puertas correderas.
Luminarias de diseño y pequeños elementos decorativos acordes con la línea de estilo general completan una vivienda pensada para el disfrute de nuestros clientes desde el primer día.
110m2 de vivienda
1.320€/ m2
Demolición completa Redistribución completa Baños completos Mobiliario de baños y cocina Carpinterías exteriores Carpinterías interiores Fontanería y calefacción Electricidad e iluminación Climatización por conductos Revestimientos cerámicos Pintura y papel decorativo Elementos de decoración y mobiliario